CLAROSCUROS DEL FEDERALISMO MEXICANO

25.10.2013 16:40

 

ANTECEDENTES DE LA ETAPA PREHISPÁNICA.

            Aunque son muy pocos los antecedentes de manera documental, se ha encontrado que los emperadores de algunos pueblos mesoamericanos, llevaban una relación, cordial y de cooperación aunque de manera no federalizada, se hacían treguas y se sometían a algunos pueblos, dándoles en ocasiones cierta independencia, pero siempre acatando el poder superior y dominante del conquistador.

 

 

ANTECEDENTES DE LA ETAPA COLONIAL.

            Los principales antecedentes del Federalismo Mexicano son las instancias locales de gobierno y administración creadas dentro de la Monarquía española a fines del siglo XVIII y principios del XIX, primero como parte de las reformas Borbónicas y después a partir de la Constitución de Cádiz.

            La representación y articulación de los intereses locales se daba a través de los ayuntamientos, ahí donde estos existían. El municipio constituyó desde el inicio mismo del proceso de conquista y colonización en el siglo XVI la base de la expansión territorial del Imperio español en América. Las instancias de gobierno que fueron importantes para definir demarcaciones territoriales que habrían de dar paso a los estados de la Federación Mexicana fueron las intendencias y las diputaciones provinciales. Las intendencias constituyeron el proyecto más ambicioso de reordenación política y administrativa del imperio español en las postrimerías de la colonia y el antecedente más importante de la división política que prevaleció después de la independencia.

La segunda instancia de gobierno local, las diputaciones provinciales, fueron una de las más audaces reformas de la Constitución de Cádiz y entró en vigor en 1820, con el restablecimiento de la Constitución. Inicialmente se aprobaron seis diputaciones: México, Guadalajara, Monterrey, Mérida, Guanajuato y San Luis Potosí, pero después se crearon las de Puebla, Veracruz, Michoacán, Oaxaca y Querétaro. Con estos antecedentes de organización política local, se había fortalecido un sentimiento regionalista contrario al regreso del gobierno absoluto de las autoridades de la Ciudad de México sobre el vasto territorio del antiguo virreinato. La forma republicana federal de gobierno se convirtió en la opción de aquellos que querían pertenecer a una nación grande y fuerte sin sacrificar su autonomía local.

 

 

            ANTECEDENTE NORTEAMERICANO.

 

             Entre 1607 y 1732 se formaron 13 colonias que serían al correr del tiempo los primeros 13 Estados de la Unión Americana. Entre ellas existían diferencias claras, en origen, cultura, religión y modo de vida. Sin embargo, 4 factores jugaron un rol decisivo a favor de la unión: Las necesidades de defensa contra los indios; La rivalidad comercial holandesa; La rivalidad francesa; El levantamiento común en contra de las medidas impositivas tomadas por Londres.

            Julio de 1778: Después de varios intentos frustrados, se adoptan las disposiciones que creaban la Confederación de Estados Unidos de América.

 Septiembre de 1783: Se firma el Tratado de Paría, en el que Inglaterra reconoció la independencia de los primeros 13 Estados.

Se desarrolló un modelo complicado y preciso, que ha servido de ejemplo y parámetro para el resto de los países federalistas que se han creado. Es así como nace la Constitución de 1787.

Fórmula: Se deja subsistir a los Estados y a su autonomía gubernamental y se les sobrepone un gobierno federal tan completo como los estatales (dotado de poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial).

 

            PROBLEMA, PREGUNTAS Y OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN.

 

            Aquí el principal problema es tratar de desenmarañar la forma que México adopta el federalismo como forma de gobierno, después de haber practicado firmemente la monarquía y un sistema de nobleza al que la gente no se había desacostumbrado, tratando de innovar, para de alguna forma, romper los lazos de una manera rotunda con la corona española, imponiendo un sistema totalmente novedoso, que si bien funcionó para la forma de organización del gobierno norteamericano, puesto que ellos ya estaban de  por sí acostumbrados a una vida más independiente una colonia de la otra; sin embargo en México el excesivo control impuesto por la corona no fue tan fácil borrar de la idiosincrasia mexicana.

            La pregunta adecuada para indagar en este tema sería: ¿realmente México practica el federalismo?, de ser así ¿por qué las entidades federativas presentan un grado desigual de desarrollo?, ¿se aplica de manera real y equitativa las leyes de coordinación entre el estado mexicano y las entidades federativas?

            Utilizando un método exegético y deductivo, valoramos lo plasmado en la constitución Mexicana en donde nos marca la forma de gobierno, pero también haciendo hincapié, en los mecanismos que el estado mexicano ha desarrollado para garantizar ese federalismo, que tanto ha costado en las diferentes materias, en las que el estado tiene que tener esa supervisión y esa rectoría, sin embargo las reformas han llegado tarde, en algunas ocasiones, tomando él cuenta el contexto del tiempo y espacio que se vive, puesto que a veces esas reformas son ya de por sí atrasadas para el contexto social al cual se quieren aplicar, dejando  a veces a los estados o mejor dicho a las entidades federativas en una desprotección total, más que funcionar de una manera federalizada, parece ser que ya se hace por mera costumbre.

 

            DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN.

 

            Los alcances de esta publicación, son a final de cuentas, un breve resumen de como se ha venido dando la federalización en el estado mexicano, y llegando a una conclusión elocuente y apegada a la realidad más que a lo estipulado en la constitución respecto a la forma de gobierno. Nos damos cuenta de que en México, no se vino a dar más que una mala copia y una mala adaptación del federalismo a la realidad mexicana, sin bases en la costumbre y en la forma de  gobierno, siendo algo tan notorio que hasta hoy en día, hemos visto que a veces es mas de ganas de que funcione bien que de reglamentación y normas, nos hemos dado cuenta de que la reforma fiscal, hace más chica la cartera y la forma de actuar de las entidades federativas pidiendo apoyo y de manera supeditada al gobierno federal; en cambio los municipios viven cada día mas ahogados en sus estructuras y su burocracia, poco eficiente, esto por ser el último eslabón en la cadena de poder, en cuanto a las estructuras gobernantes, se ha hecho de lado el sistema federal cuando el presidente de la república se quiere hacer de más poder y más facultades, en cambio cuando se trata de mejorar las condiciones de los estados y de los municipios, el federalismo viene a sobresalir, voceado a los cuatro vientos por el gobierno federal, dejando de la mano a las entidades federativas y a los municipio, que son de manera real y contundente los que vienen a atender al grueso de la población.

Concluyendo que tenemos un federalismo como un experimento mal realizado o bien, un federalismo destrozado, por las manos manipuladoras de los gobernantes y dirigentes del país. Requiriendo de sustentar este tipo de institución, fortaleciéndola y ensanchándola por medio de mecanismos adecuados, que la lleve a  buen término y garanticen la inviolabilidad de esta forma de gobierno, que bien pudiera ser muy incluyente y justa. Todavía falta mucho trabajo, pero esto es perfectible y estoy seguro que algún día no muy lejano, podamos disfrutar de ese federalismo real.

 

 

Realizado por: Lic. Armando Viramontes Navarro