"El Conflicto"

11.09.2014 12:59

 “EL CONFLICTO”

Identidad y Ciudadanía

Dentro de nuestro campo de estudio analizamos en siempre dos conceptos “ciudadanía e identidad”, comenzando este artículo con el concepto “Ciudadanía”, conceptos varios nos damos cuenta que a pesar de utilizarlo tan comúnmente es un un tema que en sí es polémico en cuanto a los supuestos que se nos manejan dentro de las diferentes interpretaciones de varios autores, y es enriquecedor el debate que se forma en torno a las hipótesis. Lo importante  es el que nos demos cuenta que “todos” tenemos derechos y a su vez obligaciones, los cuales deben de ser respetados lo que en ocasiones no sucede por diversas situaciones; por política, cultura, nacionalidad, creencias, raza, sexo, entre otras muchas cosas que hacen que la comunidad humana sea tan diversa y tan rica a la vez.

Definir ciudadanía cosmopolita, Sería fantástico vivir en una ciudadanía cosmopolita en donde no existieran fronteras y todos viviéramos como parte de una sola República o Estado, aunque esto seria un debate en cuanto a legislaciones, derechos y obligaciones por la diversidad de costumbres. Aunque “todos” tenemos un mismo fin, el bienestar social, todo lo que analizamos dentro de estas primeras lecturas nos marcan un paradigma que es difícil de comprender, puesto que para algunos podría ser una “utopía” o simplemente una fantasía o sueño, muy difícil de realizar.

Tenemos diferentes actitudes y comportamientos, una persona o ciudadano tiene su propia identidad de eso no hay duda, aquí a lo que nos debemos de enfocar es que actuamos de diferente forma en situaciones desiguales, un ejemplo seria “un niño de 7 años de edad, no se comporta igual en la escuela primaria, que en casa de sus papas”, cuantas veces no hemos escuchado frases de mamás que comentan que eso no lo hace en su casa, o que en la escuela si le gusta estudiar mientras en casa se rehúsa a realizar la tarea escolar. Los humanos tendemos a tener una identidad en ciertas circunstancias, como decía mi padre “farol en la calle, obscuridad en tu casa”, bueno saco a colación este refrán, porque nuestro comportamiento varia en cuanto en donde nos sentimos en confianza a en donde no.

Para mi la importancia en este tema ha sido en todo “el respeto”, tal vez no estés de acuerdo en cuestiones pero todos tenemos el derecho a pensar y actuar de cierta manera, claro, siempre pensando en que sea lícito y no dañes a terceros.

El conflicto

En cuanto a las definiciones del “conflicto” nos dimos cuenta que existen varias y todas ellas tienen algo en común o todas ellas son correctas, en definitiva en un conflicto debe de haber dos partes en un desacuerdo, de eso no hay duda. Lo que buscamos en definitiva es desenmarañar tal conflicto, ahí es donde comienza nuestra tarea. Tarea que no es nada fácil, puesto que debemos de reconocer los derechos de ambas partes, debemos de reconocer que cuentan con los mismos derechos de exigir lo que exigen, puesto que son diferencias que solo ellos comprenden, cuando alguna de las partes no concuerda con la otra hay que analizar el problema, puesto que el problema puede ser simplemente la ignorancia, el no entendimiento, se debe de buscar la forma adecuada de plantear lo que en verdad se busca o se requiere, en ocasiones las posiciones e intereses son los mismos solo que están mal planteados, y solo con una plática es fácil llegar a un acuerdo.

Para llegar a una resolución o acuerdo en cuanto al conflicto, hay que señalar las oportunidades que nos da el rechazar o estar el ceder en la posición del otro, de aquí podemos notar que dentro de “toda relación” habrá discrepancias, en las que podemos  manejarlas como una simple disputa o convertirlo en un conflicto de alta intensidad, en cuantas ocasiones tenemos conflictos que a través del tiempo ni recordamos cual fue la situación de el mismo. Dentro de ello tendríamos que ver que tanta disposición tenemos de resolver el conflicto, si lo queremos resolver de buena forma que nos permita “progresar, aprender y creer” porque bien es cierto que aprendemos y crecemos gracias a las opiniones de los demás, yo lo manejo como no estar cerrados a lo que la otra parte maneja, al analizarlo puede ayudarnos y que la disputa o conflicto haga que se llegue a una solución o a una decisión más cierta de la realidad que en ocasiones no percibimos, con esto coexistiríamos en un mejor ambiente en cualquier relación, ya sea en una relación de pareja, en una relación matrimonial, laboral, de hermandad o simplemente en una relación de vecino-vecino.

En todo conflicto hay que buscar una oportunidad o “una visión positiva”, claro que en cualquier problema existen acciones positivas y negativas, es la perspectiva, el enfoque de donde se mire y hacia donde se maneje, no se debe el mediador o la tercera persona enfocarse en ninguna de las dos partes del problema, debe ser neutral y dirigir solamente, en busca del respeto, entendimiento para llegar a una reconstrucción, reconciliación y finalmente a una resolución.

No es sencillo llegar a una resolución favorable, existen distintos factores los cuales debemos de tener bien presentes, puede haber miedo, estrés, violencia entre otros, que dañen el conflicto y eviten que se resuelva de una forma tranquila, no se resuelven estos problemas de la noche a la mañana, es por eso que estudiaremos diferentes procesos que nos llevaran a una buena conclusión.

En cuanto a la definición de Katz, no me encuentro muy de acuerdo, el porque es porque dentro de las relaciones humanas es imposible el tratarlas como si fueran una fórmula matemática, no puedes inmiscuir las emociones propias de cada persona en una fórmula de este tipo, no podemos resolver los conflictos mediante una lógica deóntica, no podemos obtener conclusiones mediante silogismos, los conflictos se resuelven mediante gestiones positivas, en busca de una comprensión y el no juzgar, negociando para construir una nueva realidad, identificando los intereses y necesidades de cada una de las partes involucradas en el conflicto, sin embargo existen conflictos en los que simplemente “no se puede” llegar a un acuerdo, pero no cerrándonos a las posibilidades, analizando que el interés es el ¿porque?. Para ello es estrictamente necesario el restablecer la “confianza” y respetar las opiniones de las partes, de esta manera podemos solucionar, tal vez no ganen los dos, cada uno tiene el derecho de su propia opinión, pero por lo regular son diferentes percepciones de una misma realidad, al plantearlo podemos tener una confianza mutua, y la legitimidad de que las dos opiniones son legítimas “todo es respetable” y damos confianza al establecer una igualdad de condiciones.

 

Lic. Rubí Deyanira Juárez Correa

Universidad Autonoma de Durango

Campus Zacatecas