LA NIÑEZ Y EL DIVORCIO

26.11.2014 21:51

La Niñez y el Divorcio.

La niñez es para una servidora uno de los grandes tesoros que
tenemos, la inocencia de un niño es divina, desgraciadamente esa inocencia la
irrumpimos los adultos arrebatándosela a nuestros pequeños  con situaciones que no deberían de vivir. Dentro
de los problemas más grandes que vive la sociedad, existe uno del que me permito
escribir el día de hoy, el Divorcio o las separaciones de familias. Con esto no
me encuentro en contra de la separación del vínculo matrimonial, ni de la
pareja socialmente conformada. De hecho apoyo el Divorcio Administrativo que se
encuentra en varios Estados de la República, siendo Zacatecas de los pocos
Estados en el cual no se encuentra en nuestro Código Familiar o civil.

El problema radica en la poca madurez que tiene la pareja al
momento de llegar a un convenio por la custodia y alimentos de los menores. Desde
ahí podemos comenzar, al llegar a la decisión de disolver el vínculo legal
establecido, puede ser de uno de los dos o ambos, por situaciones totalmente
distintas en cada caso, en las cuales no voy a entrar, puesto que en primera es
el respeto de cada uno de nosotros, como diría alguien "cada quien su mundo".
Lo preocupante es al momento de buscar el bienestar de los menores, sabemos,
para cualquier niño o niña lo ideal es vivir en una "familia" establecida como
no lo han marcado nuestros estereotipos fundados desde nuestros bisabuelos, abuelos,
padres. La familia es Papá, Mamá e hijos, es complicado el quitar ese paradigma
de nuestra cultura. Sin embargo necesario, debemos de acabar con este estereotipo
como de varios que iré mencionando a lo largo de este pequeño artículo. La
familia no se conforma de esta manera, la familia es con quien estar bien, en
armonía, en paz, con quien quieres convivir sin ser obligado, una convivencia
de respeto, ayuda, comprensión, paciencia y tolencia.

En una ocasión un juez comento a esta servidora que el
derecho más difícil es el familiar, es un juego de sentimientos, de futuro
desquebrajando el pasado.

Los menores son los más afectados en este tipo de
situaciones, en realidad es que los menores no deben de ser usados como una
forma de tener un cheque como pensión alimenticia. Los padres malamente por
razones distintas, dejan de ver al padre o madre de sus hijos como tal, sino
como una persona extraña. Usando a los hijos como una forma de obtener un
beneficio. Esto lo comento por situaciones que he visto, donde las mujeres
separadas abusan del beneficio concedido de pensión alimenticia, el cual maneja
la ley que es una obligación de los dos, no solo del padre, también el evitar
que los hijos convivan con su padre, solamente por los conflictos que tienen
entre ellos, llegando al grado de el desconocimiento de los hijos hacia el
padre. En cambio también existen hombres que manipulan a la ex mujer con no dar
lo que por derecho se le otorgo, con tal de seguir con chantajes que solo
generan violencia intrafamiliar. Dejando a un lado, la oportunidad de los
menores de poder convivir con sus dos padres en armonía uno con el otro.

Debería de existir una ley en donde los divorciantes acudan a
terapia, con el fin de superar el divorcio tanto a los padres como hijos, los psicólogos
lo han manejado como un duelo, así es, es la pérdida de algo amado. En donde
los más perjudicados son nuestros hijos. Evitar que los niños se sientan
culpables por una decisión que ellos no tomaron.

Son pocos los hombres que han logrado tener la custodia de
sus hijos en una separación, comúnmente queda la custodia compartida y la mayor
parte del tiempo con su madre, esto no porque la ley lo diga literalmente, sino
por nuestros estereotipos del amor materno así como  el padre proveedor. Poco a poco esto ha venido
cambiando, pero muy lento, la realidad es que los hijos deben de estar con la
persona que sea la idónea para el mejor esparcimiento y crecimiento de ellos.
Lo común en los convenios de divorcio es de esa forma, siendo uno de nuestros
principios del derecho la manifestación de la voluntad, no es una situación que
el juez pueda evitar. Por lo contrario son contados los juicios de divorcio
necesarios en donde la custodia queda para el hombre, pero no por ello podemos
dejar de pensar la existencia de hombres capaces de ser el pilar de la familia,
ellos cuentan con un amor paternal el cual por nuestros roles fundados, no lo
visualizamos de esta forma. Así como existen madres que no deberían de cuidar a
sus hijos.

Cada situación es diferente, los jueces deberían de ser más
estrictos evitando la influencia de estereotipos obsoletos. Proteger tanto a la
mujer y al hombre, siendo lo más importante tener una muy buena decisión al
momento de otorgar la custodia y convivencia, estando en juego la educación de
un niño, un futuro adulto.

Además de imponer penas más severas a quien no cumpla con su obligación
de la otorgación de alimentos así como como a quienes no cumplan con el derecho
de los padres de la convivencia de los hijos, no utilizando esto como una forma
de manipulación entre los padres, una madre con sus hijos puede sufrir
carencias y un hombre puede sufrir violencia emocional y psicológica por no ver
a sus hijos, no usemos esto como chantaje. Sino como una oportunidad de vida,
de buscar algo mejor si es que así lo decidimos, no perjudicando a nuestros
niños, con sentimientos, pleitos que no deben de vivir.

 Sabemos que para toda
regla existe una excepción, pero debemos de colocar una balanza, los hijos solo
quieren vivir con sus padres sean como estos sean, siempre y cuando sea sano.

Lic. Rubí Deyanira Juárez Correa

Maestría en Amparo

Universidad Autónoma de Durango

Campus Zacatecas