LA REVISIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO

03.04.2014 13:45

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE DURANGO

 

 

 

 

 

MAESTRÍA EN AMPARO

 

 

 

 

ARTICULO:

 

 

LA REVISIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO

 

 

 

 

 

 

 

ALUMNO: FRANCISCO JIMENEZ ALVAREZ

E-MAIL: pjima4@gmail.com

 

 

 

 

 

Zacatecas, Zacatecas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA REVISIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO.

 

I.- INTRODUCCIÓN............................................................................................................ 3

 

II.- RECOPILACIÓN HISTÓRICA DEL RECURSO DE REVISIÓN............................... 4

 

1.1.- SENTIDO DE LA PALABRA RECURSO.................................................................. 4

 

III.- ANÁLISIS JURÍDICO DEL RECURSO DE REVISIÓN...........................................  7

 

1.1.- EL RECURSO DE REVISIÓN...................................................................................  7

 

1.2.- COMPETENCIA PARA CONOCER DEL RECURSO DE REVISIÓN................... 10

 

1.3- TRAMITE DE LA REVISIÓN.................................................................................... 12

 

V.- CONCLUSIONES......................................................................................................... 18

 

VI.- BIBLIOGRAFÍA.......................................................................................................... 19

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I.- INTRODUCCIÓN.

 

       La institución que representa el Juicio de Amparo, se convierte en el escudo y espada de aquel ciudadano, agraviado, en su ámbito jurídico, afectado por un acto de una autoridad pública.

 

        Al convertirse el agraviado en quejoso, podríamos decir que se arma de su escudo, ya que evita, la institución del Amparo que los actos de autoridad causen o sigan causando un daño o perjuicio al quejoso por medio de la suspensión provisional y en su momento definitiva, además de que éste tiene la oportunidad de hacer su defensa con igualdad de armas en contra de la autoridad responsable del acto impugnado, llevando este duelo ante la presencia de un Honorable Órgano Jurisdiccional, para que por medio de una resolución emita su autoridad haciéndola verdad legal y jurídica, concediendo o negando la suspensión definitiva, por medio de una sentencia de amparo.

  

       Para comenzar con el presente ensayo, es necesario dar un concepto jurídico y actual del Juicio de Amparo, por lo tanto presento el siguiente:

 

      Alberto Castillo dice: “El Juicio de Amparo, es el medio jurídico previsto en la Constitución y regulado por una ley secundaria (Ley de Amparo), por virtud del cual se mantiene vigente el sistema jurídico constitucional mexicano, al anular o invalidar todo aquel acto de autoridad que sea contraventor de la Ley Suprema Nacional en relación a las garantías que dicha norma otorga, cuando así sea procedente y previa solicitud, a través del ejercicio de la acción de amparo, que eleve el afectado o agraviado por el acto reclamado ante los tribunales de la Federación, los que deben substanciar en todas sus partes el juicio, de acuerdo con las bases procedimentales descritas en la Ley de Amparo.”[1]

 

      Otro concepto no menos interesante es el siguiente:

 

       La SCJN dice: “El juicio de amparo no tiene más explicación, en concecuncia, que la de servir de medio de defensa del gobernado frente a los actos inconstitucionales del gobernante. Es la Constitución su fuente porque es creado por ella; y es la Constitución su meta porque la finalidad que con él se persigue es lograr el imperio de los mandatos constitucionales. El juicio constitucional o juicio de amparo, llamado también juicio de garantías, es, por consiguiente, guardián del Derecho y de la Constitución.”[2]

 

      Dentro del juicio de amparo encontramos varios recursos procésales como el de revisión, el recurso de queja, y el de reclamación, pero es el caso que dentro de este ensayo nos ocuparemos del recurso de revisión, el cual es de gran utilidad y beneficio para el quejoso en primer lugar.

 

     Los recursos, son medios de impugnación de resoluciones y  permiten que el superior jerárquico estudie las resoluciones que se consideren ilegales. Los recursos en amparo son ordinarios (solamente se plantean cuestiones de legalidad, sin que se aleguen cuestiones de constitucionalidad), además de que se admiten solamente los previstos legalmente dentro de la Ley de Amparo y nunca los fácticos), estos recursos son nominados, y verticales quiere decir que siempre son resueltos por el superior jerárquico, sin regularse recursos horizontales; Por lo que a este ensayo toca estudiaremos en su aspecto histórico y contemporáneo el recurso de revisión, contemplado en la Ley de Amparo, llegando a través de este a la segunda instancia del juicio de amparo.   

 

II.- RECOPILACIÓN HISTÓRICA DEL RECURSO DE REVISIÓN.

 

1.1.- SENTIDO DE LA PALABRA RECURSO.

      En primer término, es básico entender la palabra  “recurso”, esta procede del vocablo latino “recursus”. En su significado común es la acción y efecto de recurrir. A su vez “recurrir” es acudir a un juez o autoridad con una demanda o petición. Por tanto, aún en su acepción común el recurso alude a las gestiones que se realizan ante órgano jurisdiccional.[3]

 

     En su acepción forense, el término “recurso”, según la Real Academia, es “la acción que concede la ley al interesado en un juicio o en otro procedimiento para reclamar contra las resoluciones, o ante la autoridad que las dictó, o ante alguna otra”.[4]

 

     Podríamos decir que el recurso es la institución jurídica mediante la cual, la persona física o moral, afectada por una resolución jurisdiccional o administrativa, de autoridad estatal, la impugna ante la propia autoridad o ante autoridad estatal diversa, al considerar

que le causa los agravios que hace valer, concluyéndose con una nueva resolución confirmatoria, revocatoria o modificatoria de la resolución impugnada.

    

      Carlos Arellano García, dice: “Son elementos del concepto de recurso los siguientes

      a).- El recurso es una institución jurídica en atención a que hay varias relaciones jurídicas unificadas con vista a una finalidad común: permitir que se examine la legalidad de resoluciones de autoridad para superar cualquier error que se hubiese cometido mediante una nueva resolución.

      b).- El recurso puede ser interpuesto por una persona física o moral, quien afecta la resolución que se impugna. Por su puesto que también puede interponer ese recurso el representante legal o voluntario de esa persona física o moral.

      c).- Las resoluciones impugnables mediante recursos lo son tanto las resoluciones administrativas como las jurisdiccionales. Naturalmente, en el juicio de amparo las resoluciones impugnables serán las del órgano jurisdiccional que conoce del amparo pero, en el concepto general de recurso no nos referimos únicamente al amparo.

     d).- Mediante el recurso se impugnan los actos de la autoridad estatal. Los actos de los particulares se combaten mediante el ejercicio de acciones o defensas, o mediante la denuncia de los hechos delictuosos.

     e).- En el recurso es posible que se plante la impugnación de la resolución ante la propia autoridad que la dictó o ante autoridad diversa. En ambos casos, la Ley es la que señala la autoridad que tiene competencia para conocer y decidir del recurso interpuesto.

    f).- El recurrente considera que la resolución impugnada le causa agravios que hacer valer. Puede tener o no razón. Si la tiene obtendrá una resolución total o parcialmente favorable mediante el recurso. Si no le corresponde tener razón, la resolución le será desfavorable.

    g).- El recurso culmina con una resolución de la autoridad revisora de la anterior resolución, en la que confirma, modifica o revoca la resolución impugnada.”[5]

            con base en los datos anteriores, podemos intentar un concepto de los recursos del amparo:

          Los recursos en el amparo son los medios otorgados por la ley, a las partes, para impugnar las resoluciones que les afectan, por ocasionarles los presuntos agravios que hacen valer, dictándose por la autoridad competente una resolución confirmatoria, revocatoria o modificatoria de la decisión impugnada.

 

         Por otro lado, puede concluirse validamente diciendo que el amparo ha adquirido tres formas diversas de presentarse a lo largo de su existencia, a saber:

 

         1.- Como un medio de protección integro y total de la constitución y de las leyes, lo que se dio con su nacimiento en 1840, de conformidad con el ideal de Manuel Crecencio Rejón.

         2.- Como un sistema de control constitucional reducido a la tutela de las garantías individuales (ya las otorgadas por la Constitución, ya las que consagran otras leyes constitucionales) y tan solo cuando el acto de autoridad proviniera de los órganos legislativos o administrativos, pero no para invalidar los actos judiciales, lo cual se envió en 1847 de acuerdo con el pensamiento de Mariano Otero.

         3.- Como un medio de control parcial de la Constitución, que sirve tan solo para impugnar los actos de autoridad que se han contrarios al texto de la constitución, en lo relativo a las garantías individuales, (del gobernado) y, al mismo tiempo, protector del ámbito competencial entre las autoridades federales y locales, como se vio en la constitución de 1857 y se establece en la Carta Magna vigente de fecha 5 de febrero de 1917.

         Se considera al recurso de revisión el más importante en el proceso de amparo, porque mediante él se impugnan los autos más trascendentes o las sentencias del juicio mismo. No se está en el caso de definirlo, porque la Ley de Amparo señala empíricamente los casos en que procede este o alguno de los diversos que reconoce, sin sujetarse a un agrupamiento lógico por lo que se refiere a su origen, finalidades o forma de tramitarlos.

 

III.- ANÁLISIS JURÍDICO DEL RECURSO DE REVISIÓN.

        1.1.- EL RECURSO DE REVISIÓN.

 

           La Ley de Amparo contempla la regulación y aplicación del recurso de revisión, éste se encuentra contemplado, en los artículos 83 a 94.

 

           “Art. 83. Procede el recurso de revisión:

            I.- Contra las resoluciones de los jueces de Distrito ó del superior del Tribunal responsable, en su caso, que desechen o tengan por no interpuesto una demanda de amparo.

            II.- Contra las resoluciones de los jueces de Distrito ó del Superior del Tribunal responsable, en su caso, en las cuales:

          a).- Concedan o nieguen la suspensión definitiva;

          b).- Modifiquen o revoquen el auto en que concedan o nieguen la suspensión definitiva; y

          c).- Nieguen la revocación o modificación a que se refiere el inciso anterior.

           III.- Contra los autos de sobreseimiento y las interlocutorias que se dicten en los incidentes de reposición de autos.

            IV.- Contra las sentencias dictadas en la audiencia constitucional por los jueces de Distrito, o por el superior del tribunal responsable, en los casos a que se refiere el artículo 37 de esta Ley. Al recurrirse tales sentencias deberán, en su caso, impugnarse los acuerdos pronunciados en la citada audiencia.

             V.- Contra las resoluciones que en materia de amparo directo pronuncien los Tribunales Colegiados de Circuito, cuando decidan sobre la constitucionalidad de leyes federales o locales, tratados internacionales, reglamentos expedidos por el Presidente de la República de acuerdo con la fracción I del artículo 89 constitucional y reglamentos de leyes locales expedidos por los gobernadores de los Estados, o cuando establezcan la interpretación directa de un precepto de la constitución.

            La materia del recurso se limitará, exclusivamente, a la decisión de las cuestiones propiamente constitucionales, sin poder comprender otras.

            En todos los casos a que se refiere este artículo, la parte que obtuvo resolución favorable a sus intereses, puede adherirse a la revisión interpuesta por el recurrente, dentro del término de cinco días, contados a partir de la fecha en que se le notifique la admisión del recurso, expresando los agravios correspondientes; en este caso, la adhesión al recurso sigue la suerte procesal de este.”[6]

 

         Art. 84.- Es competente la Suprema Corte de Justicia de la Nación para conocer del recurso de revisión, en los casos siguientes:

          I.- Contra las sentencias pronunciadas en la audiencia constitucional por los jueces de Distrito cuando:

          a).- Habiéndose impugnado en la demanda de amparo, por estimarla inconstitucionales, leyes federales o locales, tratados internacionales, reglamentos expedidos por el Presidente de la Republica de acuerdo con la fracción I del artículo 89 constitucional y reglamentos de leyes locales expedidos por los gobernadores de los Estados, o cuando en la sentencia se establezca la interpretación, directa de un precepto de la Constitución, subsiste en el recurso el problema de constitucionalidad

        b).- Se trate de los casos comprendidos en las fracciones II y III del artículo 103 constitucional.

        II.- Contra las resoluciones que en materia de amparo directo pronuncien los Tribunales Colegiados de Circuito, siempre que sé éste en el caso de la fracción V del artículo 83.

        III.- Cuando la Suprema Corte de Justicia estime que un amparo en revisión, por sus características especiales, debe ser resuelto por ella, conocerá del mismo, bien sea produciendo el efecto de oficio o a petición de parte fundada del correspondiente Tribunal Colegiado de Circuito o del Procurador de General de la República, aplicándose en lo conducente lo dispuesto por el artículo 182 de esta Ley.           

         Si la Suprema Corte de Justicia considera que el amparo cuyo conocimiento por ella hubiere propuesto el Tribunal Colegiado de Circuito o el Procurador General de la República no reviste características especiales para que se avoque a su conocimiento, resolverá que sea el correspondiente Tribunal Colegiado el que lo conozca.

       

       Art. 85.- Son competentes los Tribunales Colegiados de Circuito, dentro de los límites señalados por la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, para conocer del recurso de revisión en los casos siguientes:

       I.- Contra los autos y resoluciones que pronuncien los jueces de Distrito o el Superior del Tribunal Responsable en los casos de las fracciones I, II y III del artículo 83.

      II.- Contra las sentencias pronunciadas en la audiencia constitucional por los jueces de Distrito o por el superior del Tribunal responsable, siempre que no se trate de los casos previstos en la fracción I del artículo 84.

      Las sentencias que pronuncien los Tribunales Colegiados de Circuito al conocer de la revisión, no admitirán recurso alguno.

 

       Así mismo es de la competencia de los Tribunales Colegiados de Circuito, los asuntos remitos por la SCJN, según lo establecido en el Acuerdo 5/1999 y 5/2001. 

     Así también se encargan del recurso de revisión los artículos 86, 87, 88, 89, 90, 91, 92, 93 y 94 de la Ley de Amparo.

 

      El recurso de revisión, es el primer recurso que regula la Ley de Amparo a través del cual se impugnan diversas resoluciones judiciales, entre ellas, la sentencia de fondo, permitiendo de esa manera que surja la segunda instancia o lo que se denomina amparo en revisión. Este recurso es el de mayor importancia en el juicio de amparo.

 

       1.2.- COMPETENCIA PARA CONOCER DEL RECURSO DE REVISIÓN.

 

        Alberto del Castillo del Valle, dice: “I.- De este recurso pueden conocer el Pleno o las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como los Tribunales Colegiados de Circuito, existiendo las siguientes reglas competenciales:

 

         CONOCE EL PLENO:

         Cuando se impugne la sentencia definitiva de amparo indirecto, en que subsista el problema de constitucionalidad y el acto reclamado sea alguno de los siguientes:

 

        A).- Una ley federal (art. 10, frac. II, inc. a, LOPJF).

        B).- Una ley local (art. 10, frac. II, inc. a, LOPJF).

        C).- Un tratado internacional (art. 10, frac. II, inc. a, LOPJF)

 

       II.- Cuando ejercite la facultad de atracción en amparo en revisión contra sentencias definitivas dictadas en un juicio de amparo indirecto (art. 10, frac. II, inc. b, LOPJF). La facultad de atracción se ejercita cuando un asunto que compete conocer aun Tribunal Colegiado de Circuito, tiene interés y trascendencia que motivan que la Suprema Corte de Justicia decida resolverlo, sin que la Constitución o la ley secundaria exponga ideas sobre lo que debe entenderse por interés y trascendencia, por lo que esta facultad se ejerce con base en criterios subjetivos.

 

     III.- Cuando la demanda de amparo indirecto se haya interpuesto por interpolación de competencias (se haya fundado en las fracciones II o III del artículo 103 constitucional) (art. 10, frac. II, inc. c, LOPJF).

 

    IV.- Cuando se interponga el recurso de revisión contra la sentencia definitiva dictada en un juicio de amparo indirecto, si en ella se da uno de los siguientes supuestos:

 

        a).- Que se haya resuelto o dejado de resolver sobre la constitucionalidad de una ley federal (art. 10 frac. III, LOPJF).

        b).- Que se haya resuelto o dejado de resolver sobre la constitucionalidad de una ley local (art. 10, frac. III, LOPJF).

        c).- Cundo se haya resuelto o dejado de resolver sobre la constitucionalidad de un tratado internacional (art. 10, frac. III, LOPJF)

       d).- Cuando el Tribunal Colegiando haya hecho la interpretación directa de un precepto constitucional en relación con esa ley o tratado internacional (art. 10, frac. III, LOPJF)

 

         CONOCE LA SALA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA:

 

1.- Cuando se impugne la sentencia definitiva dictada en amparo indirecto, en que se haya resuelto sobre la constitucionalidad de un reglamento administrativo (federal o local) (art. 21, frac. II, inc. a, LOPJF)

 

2.- Cuando se impugne la sentencia definitiva dictada en amparo indirecto, en que se haya hecho la interpretación directa de un precepto constitucional (art. 21, frac. II, inc. a, LOPJF)

 

3.- Cuando se ejercite la facultad de atracción en relación a un recurso de revisión contra una sentencia definitiva en amparo indirecto (art. 21, frac. II, inc. b, LOPJF)

 

4.- Cuando se interponga el recurso de revisión contra la sentencia definitiva dictada en un juicio de amparo indirecto, si en ella se da uno de los siguientes supuestos:

 

      a).- Que se haya resuelto o dejado de resolver sobre la constitucionalidad de un reglamento administrativo federal (art. 21, III, inc. a, LOPJF)

      b).- Que se haya resuelto o dejado de resolver sobre la constitucionlidad de un reglamento administrativo local (art. 21, frac. III, inc. a, LOPJF)

      c).- Cuando el tribunal Colegiado haya hecho la interpretación directa de un precepto constitucional en relación con un reglamento administrativo federal o local (art. 21, frac. III, inc. b, LOPJF).

 

 

CONOCEN LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO:

 

    1.- Del recurso de revisión de amparo “legalidad” (art. 37, frac. IV, LOPJF)

    2.- Cuando el recurso se promueva en amparo en que se haya impugnado un acuerdo de extradición dictado por el Presidente de la República, a petición de un gobierno extranjero (art. 37, frac. IV, LOPJF)

    3.- Cuado la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya dictado un acuerdo general, merced al cual ordena la remisión de juicio de amparo en revisión de su competencia,  a los Tribunales Colegiados de Circuito, porque haya formado jurisprudencia (art. 94, Const. Y 37, frac. IV, LOPJF)

    4.- Cuando la resolución recurrida sea alguna de las siguientes:

     a).- Auto que desecha una demanda de amparo indirecto.

     b).- Auto que tiene por no interpuesta una demanda de amparo indirecto.

     c).- Sentencia en que se concede o niega la suspensión definitiva.

     d).- La que modifica la interlocutoria suspencional.

     e).- Sentencia en que se revoca la interlocutoria suspencional.

     f).- Sentencia incidental en que el juzgador niega la modificación de la interlocutoria suspencional.

     g).- La que niega la revocación de la sentencia en que concedió o negó la suspensión definitiva.

      h).- Auto de sobreseimiento.

      i).- Sentencias que recaigan en el incidente de reposición de autos.

 

1.3. TRAMITE DE LA REVISIÓN.

      El recurso de revisión tiene un tramite previsto por la Ley de Amparo y que en aras del principio de prosecución judicial deben de ser respetados.

      A).- EL TÉRMINO PARA PROMOVERLO.

           El término judicial para interponer el recurso de revisión es de 10 días hábiles, contados a partir del siguiente al en que para la parte que promueve el recurso, haya surtido efectos la notificación de la resolución por recurrir (art. 24, frac. III, 86 y 228, L.A.).

 

       Este término es fatal, por lo que si el escrito de revisión no se promueve en ese tiempo la resolución respectiva quedará firme y deberá acatarse puntualmente.

 

       B).- ESCRITO DEL RECURSO

 

        Independiente mente de la hipótesis de procedencia del recurso de revisión, éste debe promoverse por escrito (arts 3 y 88 L.A.).

 

        En el escrito de revisión además de identificarse el juicio en que se actúa y de precisar quien lo promueve y en que calidad, el recurrente debe expresar agravios, entendiendo por agravio al razonamiento que vierte el recurrente, por medio del cual hace ver el vicio en que se recurrió por parte del juez y que da pauta para que se revoque modifique la resolución impugnada. El agravio es al escrito de revisión (o de cualquier otro recurso), lo que los conceptos de violación son a la demanda de amparo: la parte toral del mismo, conformados por una premisa mayor (el precepto legal violado), una premisa menor (la resolución recurrida) y una conclusión (que esa resolución es contraria a la ley y, por tanto, debe ser revocada o modificada), siendo en esta parte del escrito, donde se actualiza la suplencia de la deficiencia del recurso (art. 76 Bis, L.A.).

 

        Del escrito de recurso de revisión, deben acompañarse copias para cada una de las partes y una más para el expediente (art. 88, L.A.). En caso de falta de copias, el Tribunal que haya resuelto la primera instancia, requerirá al recurrente que exhiba las faltantes, otorgándole un término de tres días para tal efecto.

      

      C).- PRESENTACIÓN DEL RECURSO

          El recurso de revisión se promueve por conducto del juez a-quo (art. 86, L.A.), quien recibe el escrito de referencia y, previa la notificación de la interposición del mismo a las demás partes, remite el expediente a la Suprema Corte de Justicia o al Tribunal Colegiado de Circuito competente, para que lo substancie y resuelva, amenos de que no se hayan acompañado las copias suficientes del escrito de revisión, caso en que procederá en los términos precisados en el apartado anterior.

 

       Si el escrito del recurso de revisión se presenta directamente ante el Tribunal que deba substanciarlo, dicha presentación será deficiente y no suspende el cómputo del término de diez días para promover el recurso, pudiendo precluir el derecho para inconformarse con la resolución por impugnar, para el caso de que no se promueva nuevamente el escrito de revisión, presentándolo ante el juez que dictó la resolución por recurrir (art. 86, L.A.).

 

       D).- ADHESIÓN AL RECURSO DE REVISIÓN

 

         La parte que haya obtenido sentencia favorable en el juicio de amparo, puede adherirse al recurso de revisión por escrito, dentro de los cinco días hábiles siguientes al en que se le haya notificado que se admitió el recurso respectivo interpuesto por otra de las partes.

 

         En el escrito de adhesión al recurso de revisión, se deben expresar agravios, los que versarán sobre aquellos aspectos que no fueron estudiados por el juez a-quo e, incluso, en relación a lo que sí analizó, pero que al decir del recurrente, lo hizo endeblemente o en forma errónea.

 

        Quien se adhiera al recurso, debe acompañar copias del escrito correspondiente para todas las partes en el juicio de amparo, a fin de que puedan participar en esa instancia procesal defendiendo sus intereses y derechos ante al Tribunal ad-quem.

 

      E).- SUBSTANCIACIÓN DEL RECURSO 

         El recurso de revisión se tramita en los siguientes términos:

          a).- Se promueve ante el juez que dicto la resolución recurrida (art. 86. L.A.)

          b).- Debe promoverse por escrito, acompañando copias del escrito de revisión para cada una de las partes y una para el expediente (art. 88, L.A.)

          c).- En ese escrito, deben expresarse agravios (art. 88, L. A.)

          d).- Recibido el escrito por el juez, éste analiza que se hayan acompañado las copias suficientes y en caso de falta, requerirá al recurrente para que exhiba las faltantes (art. 88, L. A.)

          e).- El a-quo notifica a las demás partes de la promoción del recuro, pudiendo estas adherirse al mismo (art. 83, L. A.)

          f).- Una vez echo lo anterior, se remite el expediente, el original del escrito de revisión y la copia para el Ministerio Público, a la Suprema Corte (en pleno o en salas) o al Tribunal Colegiado de Circuito, según corresponda, para que se avoque a la resolución del juicio de amparo en revisión (art. 89, L. A.)

           g).- El presidente del Órgano que debe de resolver la revisión, calificará su procedencia, admitiendo o desechando el recurso (art. 90, L. A.), sin que al a-quo pueda dictar resolución.

          h).- Si se admite, se notifica al Ministerio Público Federal, quien podrá formular su pedimento, contando con diez días hábiles para hacerlo, para lo cual se le entrega el expediente y si transcurrió ese tiempo, no devuelve el expediente, el Presidente del Tribunal de segunda instancia mandará recogerlo (art. 181, L. A.).

          i).- Devuelto el expediente, se turna a uno de los ministros o magistrados (ponente), para que formule un proyecto de sentencia.

         j).- El ministro o magistrado formula ese proyecto de sentencia, por medio de las instrucciones que dé su secretario y lo somete a la consideración de los demás ministros o magistrados, poniendo a su alcance el expediente en la Secretaria del órgano judicial correspondiente, para su consulta.

          k).- El ponente lista el asunto para sesión, en la que se discute el proyecto, votándose por los integrantes de ese cuerpo colegiado.

          l).- Para la resolución del recurso de revisión, el Tribunal que conozca de él, debe seguir las siguientes reglas (art. 91, L. A.)

 

  • Examina los agravios expuestos por el recurrente (frac. I)
  • Valora solo las pruebas aportadas en primera instancia y que tuvo ante sí el juez de Distrito para resolver el juicio de amparo (frac. II)
  • Si para el Tribunal de segunda instancia la causal de improcedencia que sirvió de base para sobreseer, no es aplicable, podrá: 1).- Confirmar el sobreseimiento con base en otra causal de improcedencia; o, 2).- revocar y entra al estudio del fondo del juicio, negando o concediendo el amparo, según sea el caso (frac. III).

        

  • Si considera que los agravios son fundados, revocará y ordenará que se reponga el procedimiento, cuando: 1.- Haya habido una violación a las reglas procésales fundamentales; 2.- El juez de primera instancia hubiere incurrido en una omisión merced a la cual deje en estado de indefensión al recurrente; y, 3.- El juez de primera instancia no haya oído a una de las partes en el juicio (frac. IV).

 

  • En caso de que modifique o revoque la resolución de primera instancia por errores o vicios de la misma, el Tribunal de segunda instancia resolverá con plenitud de jurisdicción estudiando los conceptos de violación que no fueron valorados en tal sentencia y con base en ellos negará o concederá el amparo impetrado (frac. I).

 

           m).- La votación se da en la sesión, pudiendo aprobarse por unanimidad (la totalidad de los ministros presentes en sesión o los tres magistrados, votan a favor del proyecto) o por mayoría (hay disidencia en cuanto al proyecto, pero éste es aprobado por la mayoría de los ministros o magistrados).

            n).- Cuando el proyecto es aprobado (por unanimidad o por mayoría), el asunto queda resuelto. Si es desechado el proyecto, el propio ponente puede elaborar la sentencia, con base en las consideraciones de la sesión (si es que ésta de acuerdo con las mismas), o se turna a un nuevo ministro o magistrado, para que éste elabore el proyecto, conforme a las discusiones de la sesión.

 

            ñ).- El ministro o magistrado que no esté de acuerdo con la mayoría, puede presentar un voto particular que se insertará a la sentencia y la publicara en la Gaceta Mensual.

            o).- En caso de que en un recurso concurra materias de la competencia de la suprema corte de justicia y de los Tribunales Colegiados de Circuito, el asunto será resuelto primeramente por aquella, concretándose en exclusiva a resolver las cuestiones de constitucionalidad planteadas y hecho que sea, remitirá el expediente al Tribunal Colegiado de Circuito, para que resuelva el recurso en la materia su competencia (art. 92, L. A.).

 

            Los acuerdos de tramite de los recursos son dictados por el presidente del órgano que conozca del mismo, salvo que considere dudoso o de trascendencia él tramite, pues entonces someterá el acuerdo al pleno y éste resolverá. La sentencia se dicta por la votación del pleno del Tribunal.

 

            D).- EFECTOS DE LA SENTENCIA

 

           Los efectos de la sentencia dictada en el recurso de revisión son los de una ejecutoria, ya que contra ella no procede recurso o medio de defensa alguno. Así, esa sentencia es la verdad jurídica y debe ser acatada puntualmente por las partes en el juicio de amparo.

          La sentencia dictada en el recurso de revisión puede tener por efecto confirmar, revocar o modificar la resolución materia del recurso. Independientemente del sentido de la sentencia de revisión, la misma es inatacable y definitiva, ya que contra ella no procede recurso alguno. Ergo, si el Tribunal de segunda instancia confirma la resolución recurrida, ésta quedara firme; si se revoca o modifica, el a-quo tendrá la obligación de observar puntualmente los aspectos de la sentencia de revisión y si en ella se manda reponer el procedimiento, deberá hacerlo conforme a los lineamientos inscritos en la mencionada sentencia.”[7]

 

 

 

 

 

V.-CONCLUSIONES:

 

      La revisión, es un recurso sumamente importante para las partes dentro del juicio de amparo, ya que a través de este, se pueden impugnar resoluciones que causen agravios a alguna de las partes del juicio de garantías, logrando a través de este, que la autoridad jurisdiccional que lo conozca pueda impugnar la resolución que cause agravios al recurrente.

 

       Por lo tanto considero que dicho recurso debe de seguir evolucionando a favor de las partes que se consideren agraviadas por una resolución jurisdiccional dentro de un juicio de amparo, y con mayor razón para el quejoso que se ve  involucrado dentro de la materia panal.

 

       Reconozco que la materia del juicio de amparo, es la más importante dentro de nuestro sistema de derecho, ya que se encarga de mantener el control Constitucional, de las autoridades que se rigen dentro de nuestra Carta Magna, llevándolas a mantenerse dentro del marco Jurídico Constitucional, evitando las violaciones a la esfera jurídica del gobernado.         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

VI.- BIBLIOGRAFÍA.

 

1.- Alberto del Castillo del Valle, Garantias Individuales y Amparo en materia penal, edit. EJA (Ediciones Jurídicas Alma, S. A. de C.V.), pag. 31.

2.- Suprema Corte de Justicia de la Nación Manual del Juicio de Amparo, edit. Themis, 2ª Edición actulizada, pag. 8.

3.- Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, 19ª Edición, Madrid, 1970, pag. 1116.

4.- Carlos Arellano García, El Juicio de Amparo, edit. Porrúa, quinta edición, pags., 844 y 845.

5.- Alberto del Castillo del Valle, Ley de Amparo Comentada, edit. ALMA, pags. 323 a la 330.

6.- Alberto del Castillo del Valle, Segundo curso de Amparo, edit. EJA, pags, 174 a 182.

7.- IUS 2005, Suprema Corte de Justicia de la Nación, Poder Judicial de la Federación, Junio de 1917 – Junio del 2005, Jurisprudencias y Tesis aisladas.

 

 

       

 

 

 

 

 

 

           



[1] Alberto del Castillo del Valle, Garantías Individuales y Amparo en Materia Penal, Edit. EJA (Ediciones Jurídicas Alma, S.A. de C.V.), pag. 31.

[2] Suprema Corte de Justicia de la Nación, Manual del Juicio de Amparo, Editorial Themis, 2ª. Edición Actualizada, Pag. 8.

[3] Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, 19ª. Edición, Madrid, 1970, pag. 1116.

[4] Idem.

[5] Carlos Arellano García, El Juicio de Amparo, edit. Porrúa, quinta edición, pag. 844 y 845.

[6] Alberto del Castillo del Valle, Ley de Amparo comentada, ediciones jurídicas ALMA, s.a. de c.v., pag. 323 a la 330.

[7] Alberto del Castillo del Valle, Segundo Curso de Amparo, edit. EJA, pags. 174, 175, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182.