“REFORMA AL SISTEMA PENAL MEXICANO”

03.04.2014 13:43

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE DURANGO

CAMPUS ZACATECAS

 

 

 

 

“MAESTRIA EN AMPARO”

 

 

 

 

 

 

ARTICULO:

 

 

 

DIFERENCIAS DEL SISTEMA INQUISITIVO AL SISTEMA ACUSATORIO O JUICIO ORAL

 

 

ZACATCAS, ZACATECAS.

 

LA REFORMA AL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL EN MÉXICO

 

DIFERENCIAS DEL SISTEMA INQUISITIVO AL SISTEMA ACUSATORIO O EL JUICIO ORAL.

 

                En la actualidad, el pueblo mexicano se encuentra cansado, engañado, ultrajado, por el sistema de impartición de justicia penal mexicano, ya que todo aquel ciudadano que se ve inmerso dentro del sistema penal, ya sea como victima o victimario recorre el vía crucis de la burocracia, de los tramites innecesarios, de la humillación institucional, el abandono de la representación social, el anonimato de su juzgador, así como un anonimato de parte del órgano jurisdiccional hacía aquel que ha sido violentado en sus bienes jurídicos protegidos.

 

 

           Nuestro actual régimen, requiere de cambios verdaderos, que lleven a dignificar el Estado Mexicano, como una nación verdaderamente democrática, respetuosa, tanto de la victima como del presunto victimario, respeto que se debe representar en garantías plasmadas dentro de nuestra Constitución, así como en nuestros ordenamientos adjetivos penales, en los cuales aparezca como primordial, el derecho a la inocencia, mientras no se establezca lo contrario por medio de una resolución estrictamente jurisdiccional.

 

        

           Es necesario dar el cambio que requiere nuestra nación, en la impartición de justicia, olvidándonos por completo, del actual sistema que rige en la justicia penal, llegando a establecer el Sistema Acusatorio como única salida al deteriorado y deplorable sistema de justicia actual, ya que éste sé a transformado en un aparato de impunidad y de retroceso legal, así como en un Órgano vulnerarte de derechos humanos, sometiendo a sus garras a las clases con mayor debilidad económica, cultural y política, encaminando a estos ciudadanos al desamparo y sometimiento del desprecio jurisdiccional, así como del Órgano Ministerial, para llevarlos en la mayoría de los casos a una pretensión punitiva innecesaria e ineficaz.

 

Sistemas Procesales:

 

* Sistema Acusatorio: El órgano jurisdiccional se activa siempre ante la acusación de órgano o una persona, esto es, se acciona motivando al poder jurisdiccional para que actúe ante la apuesta en peligro de bien jurídico legalmente protegido.

 

* Sistema Inquisitivo: El propio órgano jurisdiccional toma la iniciativa para originar el Proceso Penal ante la puesta en peligro de un bien jurídico legalmente protegido, es decir actúa de oficio y el Proceso Penal es excesivamente formal, riguroso y no público.

 

* Sistema Mixto: Se conjuga tanto el Sistema Acusatorio como el Inquisitivo.

 

 

 

La base de la diferencia entre ambos sistemas - el inquisitivo y el acusatorio- radica, en la forma en que ellos resuelven el conflicto de intereses mencionado.

 

         En el sistema inquisitivo, en que el imputado es concebido como un objeto de persecución penal y no como un sujeto de derecho titular de garantías frente al poder penal del Estado, se hace prevalecer ampliamente el interés estatal en desmedro de las garantías del imputado. Ello se explica porque el procedimiento inquisitivo se corresponde histórica e ideológicamente con el Estado absoluto, que se caracteriza precisamente por no reconocer límites a su poder fundados en los derechos de las personas. El sistema acusatorio, aunque existió en otras épocas anteriores, es propio del Estado moderno, por lo que, consecuentemente, le reconoce al imputado su calidad de sujeto de derecho al que le corresponden una serie de garantías penales de carácter sustantivo y procesal, integrantes de las exigencias del debido proceso, que constituyen límites infranqueables para el poder penal del Estado. El sistema acusatorio pretende equilibrar los dos intereses en pugna en todo proceso penal, compatibilizar la eficacia de la persecución penal con el respeto de las garantías del imputado.

 

         Sistema Inquisitivo.- Se caracteriza por partir de que la persona indiciada es culpable de la comisión de un delito, tanto no se pruebe lo contrario. En este tipo de sistemas el juez procede de oficio a la búsqueda y recolección y valoración de las pruebas, llegándose al juicio después de una instrucción escrita y secreta de la que están excluidas o, en cualquier caso, limitados los principios de contradicción e inmediación, restringiendo el derecho a una adecuada defensa.

 

         Sistema Acusatorio.- Resulta propio de regímenes democráticos liberales, en donde la libertad y la dignidad del ciudadano ocupan un lugar preferente en la protección brindada por el ordenamiento jurídico. Por lo que los regímenes democráticos utilizan sistemas procésales en los que imperan principios penales tales como la relevancia de la acusación; la imparcialidad del juez, la presunción de inocencia y el esclarecimiento judicial de los hechos; así como la oralidad, la inmediación, la publicidad y la contradicción como principios rectores del proceso penal entre otros. 

 

           Principios del Sistema Acusatorio:

 

-Oralidad

-Publicidad

-Inmediación

-Contradicción

-Economía 

 

          En nuestro sistema de impartición de justicia, nos regimos por el sistema mixto, el cual en la actualidad cuenta con grandes problemas en la tramitación del proceso penal, ya que se a convertido en una carga burocrática, administrativa y económica para las partes principales de éste, llevando por consecuencia al abandono procedimental del juicio penal, para a cavar con la impunidad del sujeto activo.      

              

          

            Sistema Mixto: Se conjuga tanto el Sistema Acusatorio como el Inquisitivo. El

Proceso Penal tiene dos etapas:

 

 

- La instrucción (investigación) /Sistema Inquisitivo.

- El juicio oral o juzgamiento /Sistema Acusatorio.

 

 

 

         El sistema mixto también separa las funciones de investigación y juzgamiento, encomendándoselas a jueces distintos, con lo que asegura el derecho del imputado a ser juzgado por un tribunal imparcial. Sin embargo, el sistema acusatorio es superior al mixto desde el punto de vista de las garantías y de la racionalización del sistema. En efecto, permite, mediante la institución del juez de garantías, controlar la investigación realizada por el Ministerio Público, y asegurar, además, la imparcialidad del tribunal en lo que concierne a la adopción de medidas cautelares que, como la prisión preventiva, entre otras, afectan intensamente los derechos del imputado. En cambio, en el sistema mixto - y en esto no difiere del sistema inquisitivo puro -, el juez que realiza la investigación no puede, obviamente, controlar la legalidad de la misma, y carece de la imparcialidad en el sentido objetivo señalado, para pronunciarse sobre la procedencia de las medidas cautelares que pueden adoptarse respecto del

imputado.

 

 

           El procedimiento acusatorio, a diferencia del inquisitivo, es oral. La oralidad, sin embargo, no es una exigencia expresa de los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos que consagran el derecho a un debido proceso. No es necesario, porque el juicio oral, que tiene un valor instrumental, es indispensable para realizar en la práctica otros de los principios del debido proceso, como son la publicidad, la inmediación y la concentración. El procedimiento escrito no es un medio idóneo para realizar en los hechos los principios mencionados. El juicio oral constituye el único test serio para medir la calidad de la información producida en el juicio, para controlar y valorar la prueba rendida, y para asegurar la vigencia efectiva del principio de contradicción, que son los principales objetivos a que apuntan los principios de publicidad del juicio y de inmediación y concentración.

 

Otras consecuencias de estos principios son los siguientes:

 

        - Única instancia. No tendría sentido que el tribunal superior revisara con base en la lectura de antecedentes, la apreciación de la prueba rendida ante un tribunal colegiado que la ha presenciado directamente.

 

        - Rige el sistema de libre valoración de la prueba y no el de la prueba tasada. El procedimiento acusatorio supone la confianza en la capacidad de apreciación de la prueba y de la formación de la convicción de parte de jueces que la han presenciado directamente en audiencias públicas, de acuerdo con los principios de inmediación y concentración, donde las partes han tenido iguales oportunidades de producción y control de la prueba.

 

 

         - Lo que se persigue no es obtener la verdad histórica o real, sino la verdad procesal, construida en el juicio oral sobre la base de la confrontación de las pruebas rendidas por las partes.

 

- Objetivos

 

        Otra diferencia se refiere al objetivo de ambos sistemas. Inquisitivo: el castigo del culpable. No hay más alternativa que la absolución o la condena; Acusatorio: el procedimiento penal es un instrumento de solución del conflicto, por lo que caben otras respuestas diferentes de la meramente coercitiva y de mayor rendimiento social, como son las salidas alternativas del juicio, o aun la renuncia a la persecución penal, frente a hechos menos graves, de acuerdo con el PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD. En el procedimiento inquisitivo, en cambio, rige el Principio de Legalidad, en materia de persecución penal, de acuerdo con el cual los órganos encargados de la misma, deben investigar y, eventualmente, sancionar todos los hechos que llegan a su conocimiento.

 

-Derecho de Defensa

 

        En lo referente al derecho a la defensa, el procedimiento inquisitivo lo acepta limitadamente. Dependiendo de la naturaleza de los sistemas políticos donde nace y se desarrolla el procedimiento inquisitivo: los estados absolutos. Es natural que el conflicto entre el interés estatal en la prosecución penal y las garantías del imputado, se resuelve haciendo prevalecer el primero.

 

         Esto se da por la desconfianza a la defensa; en el retraso a reconocer al imputado su derecho a intervenir en el proceso y en toda clase de limitaciones a las facultades de la defensa.

 

          El procedimiento inquisitivo, practicado durante años, como ocurriese en Colombia, crea una cultura y mentalidad inquisitivas, contrarias al derecho de defensa y a las garantías penales. Es así como aún se escuchan voces del siguiente talante: "el proceso formal es el refugio de la delincuencia; el respeto a las garantías supone benevolencia con la criminalidad, los principios del debido proceso representan un legalismo que impide o perturba la acción de la verdadera justicia".

 

        El respeto en el futuro del derecho de defensa pasa por el cambio de mentalidad y del abandono de la cultura inquisitiva, profundamente arraigada en nuestro medio, por una concepción democrática del proceso penal.

 

        En el procedimiento acusatorio se reconoce ampliamente el derecho de defensa del imputado desde que el procedimiento se dirige en su contra, a raíz de cualquier acto de los organismos encargados de la persecución penal, incluida la policía. El cabal reconocimiento del derecho de defensa, en todos sus aspectos - derecho a ser oído, derecho a producir la prueba, a acceder a ella y a controlarla, y a la defensa técnica -, surge de la necesidad del imputado de resistir la persecución penal del Estado y es indispensable para que exista un verdadero juicio que respete el Principio de Contradicción: Si al Ministerio Público se le otorgan poderes eficaces para la persecución penal, al imputado para poder hablar realmente de igualdad de oportunidades- deben adjudicársele derechos suficientes para resistir la persecución.

 

        Como todo el poder estatal no es absoluto (en un Estado de Derecho); debe ejercerse racionalmente; no arbitrariamente; es un poder sujeto a limitaciones: una de ellas es el derecho de defensa, que racionaliza y legitima el juicio.

 

- Tratamiento de la víctima del delito

 

         Otra diferencia importante entre ambos sistemas es la relacionada con la consideración de la víctima. En el procedimiento inquisitivo no se considera a la víctima en cuanto tal, como un actor del procedimiento. Con razón se ha dicho que es la gran olvidada. La persecución penal se realiza en nombre de la sociedad, considerada abstractamente, sin atender a los intereses concretos de la víctima.

 

         En el procedimiento acusatorio, en cambio, la víctima se convierte en un actor importante, respetándole en primer lugar su dignidad personal y evitando así la llamada victimización subsidiaria a manos del propio proceso penal. Se establece la obligación de protegerla, por parte del ministerio público y de la policía; se la mantiene informada de las actuaciones del proceso, con lo que se incentiva su siempre útil colaboración; se le concede el derecho de solicitar diligencias y de apelar de las decisiones que la afectan; se establecen, como salida alternativa al juicio, en casos de criminalidad menos grave, los acuerdos reparatorios entre el imputado y la víctima.

 

 

- Presunción de inocencia

 

         Una última diferencia importante entre ambos sistemas se refiere a la presunción de inocencia, lo que implica el derecho del imputado a ser tratado como inocente durante el proceso. Ella, a diferencia de lo que ocurre en el procedimiento inquisitivo, es ampliamente reconocida en el procedimiento acusatorio. Las consecuencias más importantes se refieren a la supresión del auto de procesamiento y, consiguientemente, la calidad de procesado y las gravosas consecuencias que de ella se derivan; y a la reglamentación de las medidas cautelares, en especial la prisión preventiva, que debe ser una medida excepcional, fundada estrictamente en la necesidad de asegurar el cumplimiento de los fines del proceso.

 

            Por lo anterior en mi humilde opinión esta reforma al sistema de enjuiciamiento pernal viene a terminar con la incertidumbre legal de quienes por alguno motivo se ven involucrados en un asunto de carácter penal ya que con este nuevo sistema de enjuiciamiento penal se garantiza un total respeto a los derechos fundamentales de los justiciables.  

 

 

LIC. FRANCISCO JIMENEZ